Artista: Carmen Calvo
Título: Oro y redondo del mediodía
Fecha: 2023
Técnica: Instalación
Materiales: Pieles de naranja y cable de acero o cuerda
Medidas: Variables
Fotografía exterior: ©Juan Garcia
Fotografía interior: ©David Zarzoso
Cortesía de Galería Luis Adelantado (Valencia)
Colección Todolí Citrus Fundació
Donación de la artista
La memoria constituye uno de los ejes fundamentales de la trayectoria artística de Carmen Calvo. Desde finales de la década de 1970 ha desarrollado un lenguaje propio basado en la resignificación de objetos cotidianos, imágenes encontradas y materiales cargados de memoria. A través de ellos construye un universo visual en el que lo personal y lo colectivo se entrelazan, invitando al espectador a establecer sus propias asociaciones.
En Oro y redondo del mediodía (2023), la artista recupera una vivencia de su infancia profundamente ligada al paisaje mediterráneo y al ámbito doméstico. La instalación recrea un gran tendedero del que cuelgan pieles de naranja secándose al sol, evocando una costumbre familiar que compartía con su padre: una vez secas, las pieles se utilizaban como combustible en la estufa, aportando calor y dejando en la casa el característico aroma de la naranja.
Este gesto cotidiano era frecuente en muchas familias de la España de la posguerra, donde el aprovechamiento de los recursos disponibles respondía a un contexto de escasez. Aquel recuerdo, vinculado tanto a la economía doméstica como a la experiencia sensorial del aroma de la naranja al quemarse, ha permanecido en la memoria de la artista y reaparece décadas después transformado en una instalación que convierte una experiencia íntima en una reflexión compartida sobre el paso del tiempo, la memoria y la capacidad evocadora de la naranja y de su aroma.
La elección de un material orgánico convierte el paso del tiempo en parte esencial de la obra. A medida que las pieles evolucionan, cambian su color, su textura y su aroma, haciendo de la instalación una pieza viva cuya transformación forma parte de la experiencia del visitante. La obra incorpora así el tiempo como un elemento más de su lenguaje plástico y convierte un gesto cotidiano en una reflexión sobre la permanencia y la transformación de la memoria.
Como ocurre en buena parte de la producción de Carmen Calvo, la experiencia íntima trasciende aquí el ámbito autobiográfico para convertirse en una reflexión universal sobre la fragilidad del recuerdo, la capacidad evocadora de los objetos y la forma en que la memoria construye nuestra relación con el presente. La artista sitúa al espectador ante una obra abierta, en la que cada elemento conserva su capacidad de sugerir nuevos significados y de despertar experiencias personales.
Carmen Calvo (Valencia, 1950) es una de las figuras más destacadas del arte contemporáneo español. Desde finales de la década de 1970 ha desarrollado una trayectoria caracterizada por la utilización de objetos cotidianos, fotografías, documentos y materiales encontrados, con los que construye un lenguaje artístico profundamente personal. Su obra explora cuestiones como la memoria, la identidad, el paso del tiempo y la capacidad de los objetos para conservar historias y despertar evocaciones.
A través de instalaciones, esculturas, dibujos y ensamblajes, Calvo transforma elementos aparentemente comunes en composiciones de gran intensidad poética y simbólica. Su trabajo establece un diálogo constante entre la experiencia íntima y la memoria colectiva, invitando al espectador a construir sus propias interpretaciones a partir de fragmentos de la realidad.
Su trayectoria ha sido reconocida con el Premio Nacional de Artes Plásticas (2013) y ha representado a España en la 47.ª Bienal de Venecia (1997), entre otros importantes reconocimientos nacionales e internacionales.
















