Lámparas de cidra en el Dîner des Agrumes de Villa Medici
Los Médici trascendieron su tiempo como grandes mecenas y coleccionistas de las artes. Menos conocida es su faceta como coleccionistas de cítricos. Ya en torno a 1550, el cultivo y la colección de variedades exóticas se consolidaron como una manifestación de conocimiento, sensibilidad y poder. Por su rareza, fragancia y belleza, estos frutos se convirtieron en símbolos de perfección y refinamiento, tanto en los jardines como en la pintura y las artes decorativas.
Desde siempre, los cítricos han fascinado a cocineros, botánicos, coleccionistas y creadores por la singularidad de sus formas, aromas y pieles. En el marco del Dîner des Agrumes, celebrado en diciembre de 2025 en la Villa Medici —Academia de Francia en Roma—, esta tradición de diálogo entre naturaleza y creación contemporánea encontró una nueva expresión a través del diseño lumínico.
Para esta ocasión, el diseñador Martin Flugelman Olmeda concibió una intervención específica a partir de las históricas lámparas diseñadas por Peduzzi durante su dirección de la institución en los años 2000. La propuesta consistió en sustituir las pantallas convencionales por cidras de Todolí Citrus Fundació, seleccionadas por sus cualidades formales y utilizadas como filtros naturales de la luz. Al atravesar la corteza gruesa y rugosa del fruto, la iluminación adquiría una cualidad cálida y orgánica, revelando la complejidad de la piel y transformando el cítrico en un auténtico objeto lumínico.
Estas lámparas efímeras no solo iluminaban el espacio, sino que contribuían a definir los volúmenes y recorridos de la Sala Ferdinand, estableciendo una relación directa entre arquitectura, diseño y materia vegetal. El uso de la cidra —uno de los cítricos más antiguos y simbólicos del Mediterráneo— subrayaba, además, el vínculo histórico entre la Villa Medici y la cultura de los agrumes, presentes en sus jardines desde el Renacimiento.
El Dîner des Agrumes contó con la colaboración de numerosos creadores y profesionales que hicieron posible el encuentro, entre ellos la chef en residencia de Villa Medici, Alice Héron, junto a los chefs Arturo Franzino, Martin Planchaud, Harry Cummins (La Mercerie, Marsella) y Léonie Augereau; las ceramistas de Four, Sonia Oet y Jeanne Viviès, responsables de la vajilla y los elementos decorativos; Paolo Rosso, comisario de la degustación de cítricos en el marco de su proyecto I Naranzeri; así como Marion Laperche (Marion Lemon Story), Laura Vidal y el equipo de Small Group. Fotografía © Alessia Calzecchi
















